
Todos sabemos que hay días buenos y días malos. Algunos incluso empezamos el día diciendo que nos vamos a comer el mundo y cuando acabamos, ha sido al revés, el mundo nos ha engullido en dos bocados.
Hoy he sabido que los ángeles de la guarda existen. Aunque tu desconfíes de ellos, y creas que no existen, ellos están ahí, para ayudarte cuando menos te lo esperas.
Te das cuenta de que ha sido un buen día, cuando llega la noche, y ya en la cama haces recuento de la jornada, y tu último recuerdo, antes de quedarte dormido, te deja una leve sonrisa en la cara. Entonces eres feliz.
Hoy, seguro que es uno de esos días
Salud. PLUM
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